domingo, 20 de julio de 2014

LA UGT DE FALCON

LA UGT DE FALCÓN SU DESCARO Y SUS OBSESIONES
 
LAS RECLAMACIONES POR LA SENTENCIA DEL DESCUELGUE SALARIAL
 
La Sentencia del Tribunal Supremo en la que se invalida el descuelgue salarial, propone una tarea sindical a todos los representantes sindicales de FALCON una labor, intensa y esforzada, de preparación de reclamaciones de atrasos no abonados a todos los trabajadores afectados por este descuelgue y para la recuperación de todas las cantidades no percibidas desde que se aprobó. Desde la Sección Sindical del SLS ya hemos informado del procedimiento que vamos a utilizar para fomentar las reclamaciones entre los que trabajan actualmente en la empresa y también para los que ya no están, pero que en su momento, les afecto este recorte. Si hay algún trabajador al que no le ha llegado esta información, sea afiliado, o no, estamos a su entera disposición y pueden contactar con nosotros por el sistema habitual de comunicación, o en los teléfonos y correos de contacto del SLS. En breve, cuando pase el periodo de vacaciones en los juzgados, nos pondremos a recopilar toda la documentación y datos necesarios que solicitamos.
 
A partir del momento que se conoció la noticia de la Sentencia, algunos sindicatos que andaban adormecidos en su acomodamiento de clase, sacan ahora pecho y quieren apropiarse del protagonismo del éxito de la sentencia, como es el caso,  principalmente, de  la UGT. Ahora pretenden apropiarse de algo que no es suyo, ya que la iniciativa de la denuncia del descuelgue procede de ese oscuro sindicato USO, sindicato de acompañamiento patronal y claramente dirigido, subvencionado y sometido a su dirección y para que éste actuara más en favor de los intereses de las empresas de la competencia, que en favor del beneficio de los trabajadores de FALCON.  Ahora, a consecuencia de la sentencia, vuelven a aparecer comentarios sobre el origen y sobre la culpabilidad de aquellos representantes sindicales, que en su día firmaron el descuelgue. Para nosotros este es un debate ya cerrado desde hace tiempo, en el SLS, miramos hacia el futuro siempre y, a diferencia de lo que acostumbran, de lo que les condiciona y de los que lo caracteriza el discurso de otros, damos por cerrada una etapa de esta empresa, etapa de la que hemos aprendido mucho, de la cual hemos sacado nuestras conclusiones y de la que esperamos saber usar las lecciones que hemos podido asimilar, para no dejar que una situación lamentable como esa, vuelva a repetirse en esta empresa y en cualquier otra que intente sacar ventajas ilegales a costa del salario del trabajador. Nuestro trabajo normal no es el de excusarnos constantemente sobre las acusaciones que nos hacen desde otros sindicatos en relación a la participación del SLS en el descuelgue salarial de FALCÓN, todo el mundo sabe que no existíamos por entonces en la empresa y, aunque muchos de nuestros afiliados si estaban en la misma por entonces, y dependían de alguna de las organizaciones sindicales que firmaron aquel acuerdo, alguien sigue insistiendo con este tema y continúan fabricando discursos inexactos, especulativos y fantasiosos sobre la participación en ese descuelgue, de algunos compañeros que hoy están en nuestro sindicato.
 
El acuerdo de descuelgue se firmó por todos los sindicatos presentes en la Mesa de negociación: UGT, USO y CC.OO., ese es el hecho incontestable y culpable. Según ahora dice la UGT, el líder del SLS, sin prueba ninguna que lo avale, fue uno de los firmantes de este acuerdo, esto lo dicen así, sin ninguna vergüenza y sin saber quiénes componemos el grupo de compañeros que nos repartimos la responsabilidad de organizarnos el SLS en FALCON, pero bueno, esta absurda mentira no nos debe de sorprender a nadie sobre todo si estas afirmaciones proceden, precisamente de la UGT, sindicato caracterizado por su amplio historial de sospechosa honestidad y credibilidad y que tan de moda está ahora, por sus mayúsculos escándalos, y que están constantemente reafirmándose y empeorandose, todos los días y en toda la prensa.
 
Resulta bochornoso que estos que siempre van jactándose de su supuesto y “distinguido” historial de 135 años de lucha, quieran respaldarse en esa autocomplaciente e irreal abstracción histórica para marcar su sello de “calidad” y de diferenciación soberbia con los demás. Podrían haber usado ese falso e impresentable escudo de honorabilidad cuando firmaron el descuelgue y cuando, a diferencia de lo que ellos manifiestan, y como premio, promocionaron a alguno de los que firmaron a puestos de más responsabilidad dentro de su sindicato. No es cierto que hayan expulsado nunca a nadie de la UGT por haber firmado el descuelgue, si es así, que lo demuestren y además, que demuestren si alguno de los que ahora representan a la UGT en la empresa, no han tenido nada que ver en esa decisión que ahora ellos califican de culpable.
 
Resulta del todo patético que estos que ahora quieren dar una imagen de regeneración sindical en la empresa a costa de desprestigiar al SLS, intenten convencernos de su inocencia,  y no lo hayan hecho cuando correspondía y, sobre todo, cuando este sindicato está firmando descuelgues colectivos, con renegociaciones a la baja, por dos veces consecutivas, en el convenio colectivo estatal y, para abundar más, cuando en la misma empresa de su responsable estatal, firmaron un acuerdo de descuelgue, totalmente propiciado por él y luego recompensado con la promoción de sus firmantes en las elecciones sindicales de una de las empresas de su grupo.
 
Para nosotros no es nuevo este compendio de falsedades que la UGT usa contra el SLS, debemos de preocuparles mucho más que otras cosas más trascendentes y principales. Allá ellos y sus enfermizas obsesiones, en el SLS seguiremos trabajando en lo importante y creciendo para el beneficio general, sin tener que recurrir a eso métodos sucios de la descalificación constante de los demás. Nosotros nos dedicamos a otra cosa muy distinta a la de la frustrante supervisión de la integridad de los demás; nos dedicamos a  algo más constructivo y activo, con más libertad y menos teledirigidos, cosa que no pasa con los actuales representantes de UGT en FALCON, esos que ahora propician y un nuevo discurso difamatorio Ellos saben muy bien que no pueden permitirse la licencia de juzgar a nadie desde su ejemplo de credibilidad, ya que sería vergonzoso, reconocer ahora su incapacidad y su falta de responsabilidad en ese feo asunto del descuelgue. Es increíble, pero cierto, pero asi se puede definir  la realidad de los que “gobiernan” la UGT en FALCON: su nuevo discurso procede de otros elementos de la UGT, de otras empresas, en este caso de un sujeto de SEGURISA al que nadie ha visto ponerse el uniforme nunca y que se le contrato directamente liberado en su empresa para ponerse a disposición directa de aquellos que le pagan en su empresa y a cambio de inconfesable concesiones. Ahí está demostrado y para quien lo quiera comprobar, que pregunten en  SEGURISA por un tal Kepa Escalada Emperador, secretario de comunicación de la UGT y delegado sindical, este es ahora el autoproclamado portavoz de la incoherencia sindical que siempre ha caracterizado a la UGT en FALCON, pero ahora aún más.
 
 
 
 
 
 
 
 

viernes, 4 de julio de 2014

EL DESCUELGUE DE ALERTA Y CONTROL


EL DESCUELGUE DE ALERTA Y CONTROL

GANAR MENOS TODOS PARA PAGAR LA INEPTITUD DE UNOS POCOS Y PARA SEGUIR MANTENIENDO SU TRAMPOSO MODELO DE RECUPERACIÓN

 

Finalmente la ralea de intocables interpretadores y  entusiastas creadores de la actual Reforma Laboral, a través de un laudo indignante, pero vinculante y de aplicación inmediata, han dado la razón a la empresa ALERTA Y CONTROL en su pretensión de aplicar las medidas de ajustes que ellos consideran que salvaran a esta empresa de esa crisis que dicen soportar y en la que los trabajadores, no solamente no hemos participado sino que, además, otros, con decisiones contrarias al interés general, nos han obligado a participar en las fracasadas soluciones que nos han querido vender desde las sucesivas renegociaciones  a la baja del Convenio Estatal.

 

No es el momento de repetir los argumentos que hemos venido señalando durante todo el proceso de descuelgue, nuestras razones siguen vivas, por mucho que desde la perversa realidad legal actual, se nos intente convencer de la necesidad de hacer otro sacrificio inútil para conseguir dar viabilidad a un una empresa que no quiere entender que no se nos pueden pedir más esfuerzos a unos trabajadores que malvivimos, en la actual situación de este país, con un salario medio de 980 euros mensuales.

 

Nuestra radical negativa a la firma de la rebaja salarial que la empresa finalmente nos va a imponer, solamente ha servido para atrasar la aplicación de la misma y para que los expertos de la Comisión Consultiva Nacional de Convenios Colectivos- CCNCC, hicieran sus despiadados experimentos legales, sin tener en cuenta, en absoluto, el contexto económico que en el que nos movemos los trabajadores de este sector, y sin calcular el encadenamiento de efectos de contagio que va a tener su decisión para todas las demás empresas del sector y para la economía de las clases más desfavorecidas, a las cuales pertenecemos mayoritariamente los vigilantes de seguridad.

 

Después de años de deterioro económico incesante de nuestras economías familiares, siguen insistiendo en que la solución a nuestros problemas laborales pasa por que asumamos que tenemos que ganar menos para que esos, que nunca pierden, sigan proponiendo una salida torpe a la crisis que ya ha demostrado que no sirve nada más que para crear más precariedad y más desigualdad.

 

 

 Se contempla claramente en el Laudo que la empresa que este se aplicará solamente desde la fecha de su emisión (julio de 2014) y hasta que finalice la vigencia del Convenio actual (diciembre 2014). Ya estamos preparando desde el SLS nuestras medidas de reacciones propias y conjuntas con los demás sindicatos, medidas de las que ya iremos informando pero que van a consistir en acciones legales y reivindicativas que van a necesitar de un apoyo mayor y más contundente que el que hemos venido haciendo hasta ahora. Ya no solo tenemos que enfrentarnos a la sinrazón de esta empresa y los que les contratan, especialmente la Comunidad de Madrid, ahora hay que demostrar nuestro rechazo a todos aquellos que desde la Autoridad Laboral, certifican y legalizan, sin ningún escrúpulo,  esta injusticia manifiesta con la que quieren llevarnos a la precariedad más absoluta a todos los trabajadores de esta empresa primero, y después a todos los demás compañeros del sector, compañeros que ya están entendiendo que este descuelgue terminara por afectarles como no seamos capaces de parar esta descarada agresión a nuestros derechos.

 

Esta contrariante realidad legal, no va a desanimarnos en la reivindicación de nuestro salario,  Tampoco nos convencen las razones económicas que la empresa alega, sabemos muy bien cómo funciona en este sector el sistema de recambio de empresas y esperamos que ALERTA Y CONTROL abandone aquellos servicios donde nunca debería de haber aceptado, en las condiciones que los asumió. No se puede aguantar más la incompetencia de una empresa que se ha metido en unos problemas de cálculo y mala gestión que ahora quieren que paguemos sus trabajadores.

 

Recordemos lo que supone este descuelgue para que sepamos lo que nos estamos jugando:

 

-          La ampliación de la jornada laboral a 1826 horas anuales de trabajo efectivo en cómputo mensual a razón de 166 horas.

-          La supresión del permiso retribuido de un día por asuntos propios.

-          La supresión de un día de vacaciones.

-          La supresión de la compensación económica en supuestos de incapacidad temporal.

-          La congelación de la maduración de quinquenios que dan derecho al abono del complemento de antigüedad.

-          La supresión de la paga de beneficios de percepción en el año siguiente en la cuantía proporcional a la entrada en vigor de la medida.

Curso de inactividad

Con la entrada de la nueva Ley de Seguridad Privada, queda eliminada la obligatoriedad del curso por inactividad.

jueves, 3 de julio de 2014

Despido por goteo

Despido colectivo de hecho "por goteo"

El despido colectivo -que afecta a pluralidad de trabajadores- debe realizarse por los cauces legalmente previstos. En este sentido existen unos límites que la empresa no puede sobrepasar, pues de despedir a varios trabajadores en un periodo de 90 días, el despido se convierte en colectivo.

En ocasiones, a la empresa le puede resultar más sencillo y económico despedir a trabajadores de forma individual, que hacerlo mediante los cauces del despido colectivo, pero ello también afecta a la defensa de los derechos de los trabajadores, por lo cual habrá de demandarse el despido colectivo de hecho, conocido como "goteo de despidos". Los despidos individuales realizados por la vía del goteo, son nulos.

Veamos cuales son los límites impuestos a la empresa para el despido individual durante 90 días:

Durante 90 días la empresa no puede sobrepasar los límites de la tabla, y caso de hacerlo, el despido sería colectivo de hecho, "por goteo".

Consecuencias del despido por goteo
Sobrepasados estos límites, la empresa está encubriendo un ERE. Los trabajadores despedidos individualmente, están legitimados para iniciar una demanda colectiva.

Los efectos de la sentencia son tremendamente positivos, pues el despido se declararía nulo, y la empresa debería de este modo, readmitir a los trabajadores y pagarse los salarios de tramitación dejados de percibir desde el momento del despido, hasta la sentencia que los declara nulos.

Tratamiento judicial
Es importante tener claro que el tratamiento judicial en referencia a este tipo de despidos debe ser el de la empresa en su conjunto, es decir, sin hacer distinciones. No importa que los trabajadores sean de diferentes sucursales o centros de trabajo en diferentes territorios, tampoco importan las causas de los despidos individuales.

De este modo, pueden mezclarse diferentes tipos de contrato y diferentes causas de despido, salvo una excepción: los despidos temporales.

La extinción de un contrato de trabajo temporal por finalización de su duración o por terminación de la obra, no computaría a efectos del despido colectivo. No obstante, hay que atender a una excepción: ¿qué ocurre si la obra no ha finalizado o si los contratos temporales están celebrados en fraude de ley? En ese caso sí que computarían para el cálculo del despido colectivo.

Sin más dilación, no queda más remedio que recordar, que para cualquier consulta personal podéis poneros en contacto mediante el formulario de  http://www.belt.es/expertos/home2_experto.asp?id=6978

viernes, 27 de junio de 2014

Soraya

Echa un vistazo al Tweet de @Elrelojero3: https://twitter.com/Elrelojero3/status/481794783275651073

NUEVA LEY NUEVOS SERVICIOS

NUEVA LEY, NUEVOS SERVICIOS

Estimados compañeros de Seguridad Privada.
Hace pocas fechas, y después de no poca polémica por parte de unos y de otros (véase diferentes escritos al respecto), la ley de Seguridad Privada fue aprobada y publicada como mandan los cánones de este Real Estado, a mayor gloria de los que la han elaborado y, no tanto de aquellos que nos va a tocar cumplirla.
En lo que más nos importa a nosotros, que es lo tocante a las actividades que podemos o no realizar los vigilantes, las modificaciones o diferencias con respecto a la anterior son realmente escasas, ya que poco o nada se dice que no lo estuviésemos realizando, por lo que en la mayoría de los casos sólo está reafirmando labores que ya desarrollamos desde hace bastante tiempo.
Lo que sí deja claro desde el mismísimo preámbulo, es la labor inequívoca que vamos a tener que realizar como colaboradores, como complemento, como subalternos de los Cuerpos Y Fuerzas de Seguridad del Reino de España, dándole un bombo y una importancia a este aspecto el legislador como si fuésemos a tener que dar novedades a las comisarías más próximas al lugar donde prestemos el servicio, o en su defecto, al cuartel de la Guardia Civil de la localidad en cuestión.
Sin embargo, la realidad es la que es: vamos a seguir siendo vigilantes de seguridad, trabajadores del grupo 6, no cualificados y, sujetos a los caprichos de todo el que contrate nuestros servicios y los de quienes lo autoricen; a la sazón, la Unidad Central de Seguridad Privada, nuestros verdaderos supervisores. Ellos que a través de sus representantes sindicales nos han puesto de vuelta y media durante el debate mediático previo a la aprobación de la consabida Ley; ellos que desde que la Seguridad Privada se fue haciendo grande y mayor, han puesto constantes objeciones a nuestra labor; ellos que ni quieren ni piensan cumplir con esa premisa de colaboración con nosotros. Pues esos son los que interpretan los artículos de la flamante ley y han dado las pautas a seguir para que se realice un servicio de seguridad en las calles de Madrid; un servicio para que unos pijos pongan sus puestos de cachivaches y no les roben, o sí, pero con la presencia en lugares estratégicos de vigilantes de seguridad.
Son apenas tres segundos de filmación, pero deja muy claro en qué condiciones se ha prestado este servicio por parte de los compañeros que han tenido que cubrirlo. Sólo ha faltado que algunos niños, o los mismos padres, les tirasen cacahuetes; porque tener a 9 vigilantes metidos entre unas vallas al más puro estilo zoológico a lo largo de cuatro calles, como si fuesen parte del decorado de tan pomposa feria, me parece que es el colmo de la denigración. Porque mucho me temo que esto es sólo el principio; ya que si esto ha sido ahora, qué puede ocurrírseles en los próximos meses a los caprichosos clientes.
Pero para que este humillante servicio se cubriese, ha tenido también que autorizarlo una empresa, un departamento de operativa, un jefe de seguridad que, todos podemos ver cuánto valoran la profesionalidad de sus trabajadores y, qué es lo que a la empresa y a todos sus jefecillos de pacotilla les importa: la asquerosa pasta. Si los de Seguridad Privada hubiesen exigido para su ejecución que nos pusiesen plumas, los inspectores habrían suministrado trajes de Caponata y Piolín a los vigilantes y, seguro que alguien lo habría aceptado realizar para nuestra desgracia.
La humillación es cosa de varios: de quien la idea, de quien la autoriza, de quien la ejecuta y de quien deja que se la metan hasta el nudo.